
¿Sabes que es?
Las víctimas de violencia machista cuentan con mayores dificultades para acceder a recursos de acogida cuando tienen a un animal de compañía a su cargo
VIOPET es un programa que acoge, de forma temporal, a los animales de mujeres víctimas de violencia machista. Esta iniciativa surge de la
Dirección General de Derechos de los animales y el
Observatorio de Violencia Hacia los Animales
en el marco del Plan de Contingencia contra la Violencia de Género ante la crisis del COVID19, aprobado en Consejo de ministros el 17 de marzo de 2020.
Desde la Dirección General de Derechos de los Animales y VIOPET, en coordinación con el ministerio de Igualdad, están creando una red de espacios seguros para estos animales.
Siguen una serie de normas para garantizar la seguridad tanto de la víctima humana como de la víctima animal ante posibles represalias por el victimario.
Una de estas normas, es la confidencialidad. Sólo unas pocas personas autorizadas tienen acceso a la información del caso. En ocasiones, el victimario podría amenazar a la víctima u otros para saber dónde se encuentra su fuente de poder que le ha sido quitada de las manos.
Los animales acogidos suelen ser animales que viven en pisos o casas junto con su familia humana. VioPet siempre prioriza la casa de acogida a las instalaciones de una protectora para poder proporcionar al animal condiciones similares a su hogar habitual reduciendo así el posible estrés por la separación y aportando mayor seguridad a ambas víctimas pues el lugar será de más difícil localización para el victimario.

El vínculo humano-animal en casos de violencia es extremadamente fuerte y romperlo puede ser perjudicial para la víctima humana que es quién debe dar el paso para salir de la situación de violencia. Cada caso debe ser valorado para encontrar la mejor forma de mantener ese vínculo.

El Observatorio de Violencia Hacia los Animales es una red multidisciplinar de profesionales e instituciones de bienestar animal y humano que se ocupa de la intersección entre el maltrato a animales, la violencia de pareja, el maltrato a menores y a mayores, a través de investigaciones, políticas públicas y programas destinados a la comunidad.
Asimismo, también cuenta con expertos en criminología, policing, veterinaria y ciencias jurídicas que estudian la violencia hacia los animales como ilícito.
Creen que el bienestar humano y animal están vinculados íntimamente y que la prevención de la violencia familiar y comunitaria puede conseguirse mediante protocolos que incluyan una perspectiva multiespecie.
El Observatorio cree que a través del reconocimiento y la integración de estos conocimientos en políticas públicas y buenas prácticas, los humanos y los animales estarán más seguros y sano
Según recoge su página web, cuentan con una red de más de 1.200 casas por toda España de personas que se han prestado como voluntarias para acogerlos hasta que los animales puedan volver con sus responsables.
Y es que, en España, los centros de acogida de mujeres víctimas de violencia de género no permiten la estancia de animales, por lo que Querol pensó que “algo había que hacer hasta que no cambien las cosas”. Asimismo, muchos recursos de acogida dependen de las provincias y ayuntamientos, por lo que conlleva más tiempo contactar con los responsables.
El protocolo de asistencia a las víctimas de violencia machista con animales
Viopet, que ahora es un sistema coordinado entre el Gobierno y distintos profesionales, sigue funcionando gracias a las casas de acogida. Cuando una víctima de violencia machista necesita que se acoja a su animal, puede llamar al teléfono facilitado por Viopet (+34 673 765 330) para activar el protocolo.
Cualquier persona puede ofrecerse como casa de acogida, inscribiéndose en un formulario disponible en el siguiente enlace. En él se pregunta acerca del municipio de residencia, el tipo de especies que puede acoger –aves, gatos, perros, peces, roedores u otros–, si se puede acoger a uno o más animales o la duración de la estancia.
La impulsora del programa Núria Querol señala que son especialmente necesarias las casas de acogida en zonas rurales, aunque en zonas más urbanas “nunca son suficientes”. Y si se produce una situación urgente de una mujer que va a entrar en un recurso de acogida y no se cuenta con una vivienda disponible en la zona, desde Viopet comparten publicaciones en redes sociales como Twitter o Facebook para encontrar alguna.
La casa de acogida, , no tiene contacto directo con la mujer, para que no se la localice. Pero desde el hogar sí que pueden hacer fotografías y vídeos a los animales, para que luego se le hagan llegar a la víctima. “A las mujeres esto les da una fuerza increíble. Por ejemplo, una mujer que estaba en el hospital a raíz de una paliza que había recibido por parte del agresor, decía que lo único que le daba fuerzas para seguir adelante era recibir los vídeos y fotos de su animal”, relata la experta.
Por otro lado, en la gestión del programa participan profesionales de diferentes áreas, como médicos o trabajadores sociales. Por ejemplo, los cuerpos de seguridad son “imprescindibles” para Querol, ya que pueden ayudar a recoger animales de viviendas en las que convive el agresor, o incluso los cuidan cuando una mujer entra de noche en un recurso de acogida. Los veterinarios, por su parte, pueden colgar carteles de Viopet en sus clínicas para que los lean algunas víctimas. También colaboran con psicólogos, que en muchos casos realizan llamadas delicadas con las víctimas. Y los educadores y etólogos ayudan a reeducar a los animales que sufren problemas de comportamiento, en muchos casos porque también han sufrido maltrato.
De Gea señala que, el maltrato a un animal puede funcionar como señal de alerta ante otros casos de violencia interpersonal. “Ya en los años 80 en Estados Unidos, investigadores psiquiatras comprobaron que había una relación entre el maltrato animal y un maltrato posterior, ya sea por género o a otro tipo de personas que los agresores considerasen ‘débiles’, como niños o personas vulnerables. Es un indicador muy alto de una falta de empatía, que se puede reflejar con violencia”, apunta la abogada.
Fuente: https://www.viopet.es/

